Dra. Gládys Polanco Estévez
 
Cirugía Estética y Reconstructiva
 
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Mamas Tubulares

Durante el crecimiento, debido a una alteración en el desarrollo, puede ocurrir que el tejido que cubre la glándula mamaria presente una rigidez excesiva y no se expanda adecuadamente juntamente con el crecimiento progresivo de la glándula mamaria. Esta situación puede provocar que la glándula a medida que crece y se sienta presa en la piel que no se expande, tenga la tendencia a herniarse y salir por el lugar con menor resistencia, que es la fina piel del pezón. Nos encontraremos con mamas que pueden ser grandes o más habitualmente pequeñas y que presentan una serie de características: Areolas grandes, herniación de la glándula a través de la areola, surco submamario alto y estrecho.

El tratamiento

El tratamiento de unas mamas tuberosas (forma de tubo) o Caprinas o Constreñidas, incluye en muchas ocasiones la modificación previa de la glándula mediante redistribución quirúrgica de la misma, eliminación del tejido areolar excedente y la colocación de unos implantes mamarios, todo ello a través de incisión alrededor de las areolas. Si la areola tiene un tamaño excesivo, podrá ser corregida con la misma incisión. En el caso de mamas tuberosas grandes la tratamos a través de incisiones similares a una mastopexia o hipertrofia mamaria.

¿En qué consiste la cirugía? ¿Dónde se colocan las cicatrices? ¿Existen diferentes técnicas?

La corrección quirúrgica de las mamas tubulares se realiza en un quirófano, suele ser preciso el ingreso, dándose el alta al día siguiente.

La intervención se realiza bajo anestesia general, permaneciendo el paciente dormido durante la operación.La intervención dura entre 1,5 y 2,5 horas. Las incisiones comprenden un área de la mama consistente en la parte de piel que se va a quitar y que recolocará el complejo areola-pezón en su nueva posición. Las suturas se colocan alrededor de la areola en la mayoría de los casos. En casos de mamas grandes en una línea vertical hacia abajo desde la areola y a lo largo del surco debajo de la mama realizándose una T invertida que habitualmente no precisan prótesis. En la mayoría de los casos esta deformidad se acompaña de falta de desarrollo de la glándula y suele ser necesario colocar una prótesis debajo del tejido mamario o del músculo pectoral para rellenar, dar volumen y mejorar la forma. Después de la cirugía se coloca un vendaje compresivo, que se sustituye por un sujetador especial al día siguiente en el momento del alta.

Cuáles son los riesgos? ¿Qué resultados puede esperar?

Esta intervención es muy importante que sea realizada por un cirujano plástico cualificado y con experiencia en este tipo de deformidades pues requiere técnicas variadas y muy diferentes de las habituales para un aumento mamario .Si se practica la intervención como si se tratase de una mama hipoplásica, con el aumento, solo conseguiríamos aumentar la deformidad. Como en cualquier operación siempre pueden existir complicaciones y riesgos asociados.

La intervención deja cicatrices permanentes y visibles, aunque variables según la cicatrización del paciente y el grado de deformidad previa. Los problemas de cicatrización son más frecuentes en fumadores, dependen de la forma de cicatrizar de cada paciente y van disminuyendo con el tiempo. Algunos pacientes pueden experimentar una disminución parcial de la sensibilidad del pezón. Si sus expectativas son realistas usted estará muy satisfecha con el resultado de esta intervención.

 
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